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Quiénes Somos

 

Urbe 2000, una gestora con experiencia

El objeto social de Urbe 2000 es la realización de toda clase de actividades propias de la inversión y gestión inmobiliaria, particularmente la promoción de todo tipo de edificaciones tanto en Régimen de Protección Oficial como en Régimen Libre, así como la constitución y gestión de Cooperativas de Viviendas. De esta forma, Urbe 2000, se ocupa de todos los aspectos que afectan a la promoción de unas viviendas cuyos propietarios son los promotores –los cooperativistas-, de tal manera que la labor de URBE 2000 se centra en la Gestión de las tramitaciones de expedientes, gestiones ante organismos, llevanza de la contabilidad y otros aspectos administrativos, gestión comercial y financiera,… siempre en nombre y representación de la Cooperativa de Viviendas que esta gestionando.


Desde su constitución, hasta la fecha actual, ha realizado innumerables promociones de viviendas, así como llevado la gestión de distintas cooperativas de viviendas, en las provincias de Cádiz y Sevilla. En todas ellas el nivel de acabado y de calidad es elevado, las calidades de las viviendas ejecutas por Urbe 2000 son más altas que la media del sector y el grado de satisfacción del cliente es igualmente elevado.


Residencial Nautilus, una promoción en Régimen de Cooperativa de viviendas

Una cooperativa de viviendas es una entidad sin ánimo de lucro, formada por un grupo de personas que comparten básicamente la necesidad de una vivienda y se unen para acceder a ella en las mejores condiciones de calidad y coste posible, por lo que las viviendas se adquieren a un precio menor que el que permite otro tipo de promoción. Es la propia cooperativa de viviendas la que promociona las viviendas para adjudicárselas a sus socios a riguroso precio de coste, eliminando el beneficio del promotor como parte del precio de la vivienda. El socio de una cooperativa de viviendas es a la vez promotor de la sociedad y adjudicatario de la vivienda.


Qué es una Gestora de Cooperativas de viviendas

Debido a la complejidad de la actividad inmobiliaria, las cooperativas de viviendas necesitan de los servicios de una empresa gestora que, a cambio de unos honorarios pactados, presta un servicio de gestión integral a la sociedad cooperativa y a la promoción inmobiliaria que acomete. Las gestoras ponen a disposición de las cooperativas de viviendas los medios personales y materiales, así como la experiencia y organización necesarios para llevar la promoción a buen término.


La gestión integral debe realizarse con la profesionalidad y el rigor necesarios que aseguren los resultados previstos de calidad, precio y plazo de entrega en las viviendas.


Por qué en Régimen de Cooperativa de viviendas

El precio final de una vivienda comprada a un promotor es la suma de todos los costes más el beneficio de la promoción. La cooperativa de vivienda, al ser la promotora de las viviendas, adjudica las viviendas a sus socios a estricto precio de coste, ahorrándose por tanto este importe.

En el caso de la compra a un promotor, el adquirente de la vivienda no participa en el proceso de edificación sino que simplemente compra una vivienda por un precio determinado. En el caso de una cooperativa de vivienda el socio interviene en las principales decisiones que afectan a su vivienda. Una cooperativa de vivienda es una sociedad eminentemente participativa, con funcionamiento democrático, donde lo importante no es el capital, sino las personas.


Ventajas Económicas del Régimen de Cooperativas de viviendas

Entre las ventajas que supone ser socio de una cooperativa de viviendas, hay que citar, en primer lugar, el ahorro económico que supone la autopromoción de viviendas pues promueven a estricto precio de coste.


Mayor participación

Además, el socio participa desde el momento de su incorporación a la cooperativa de vivienda en cada una de las etapas por las que atraviesa la promoción a través de las asambleas.

De esa participación intensa nace el interés que las cooperativas de viviendas siempre han tenido no solamente en conseguir la máxima calidad en la realización de las viviendas.


Mayor autonomía

Por último, supone otra importante ventaja, el hecho de que los socios puedan modificar los proyectos en algunos aspectos, siempre por acuerdo mayoritario, y realizar mejoras en la calidad de sus viviendas.